Cómo optimizar tu Perfil de Empresa en Google, paso a paso
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Optimizar tu Perfil de Empresa en Google consiste en tres cosas, y solo tres: que la ficha esté completa y verificada, que la categoría describa exactamente lo que haces, y que entren reseñas nuevas de forma constante. Lo demás —rellenar atributos, subir fotos, publicar novedades— suma, pero suma encima de esas tres. Esta guía va en ese orden, de lo que más mueve a lo que menos, con los menús de 2026 y sin los consejos de siempre que ya no sirven (o que nunca sirvieron: hay uno muy repetido, el de geoetiquetar las fotos, que no hace absolutamente nada).
Si acabas de abrir la ficha, empieza por crear y verificar. Si ya la tienes y lo que quieres es aparecer más arriba en el mapa, salta directamente a cómo decide Google a quién enseña.
Qué es el Perfil de Empresa de Google y dónde se gestiona en 2026
El Perfil de Empresa en Google (en inglés Google Business Profile, y hasta 2021 Google My Business) es la ficha que aparece a la derecha en el buscador cuando alguien escribe el nombre de tu negocio, y la que se abre al pulsar tu chincheta en Google Maps. Es el mismo sitio con tres nombres distintos, y por eso la gente se pierde buscándolo.
Es gratuito. No hay versión de pago, ni plan premium, ni cuota. Si alguien te llama ofreciéndote «activar» o «desbloquear» tu ficha a cambio de dinero, no es Google.
Dónde se gestiona ahora (y por qué no encuentras la aplicación)
Aquí está el malentendido más repetido de todos: la aplicación de Google My Business ya no existe. Google la retiró y desde entonces la ficha se gestiona desde dentro del propio buscador y de Maps. Si llevas tiempo buscándola en la tienda de aplicaciones, no la vas a encontrar: lo que salga ahí es de otra empresa.
Las tres formas que quedan, y las tres valen:
| Desde dónde | Cómo se entra | Para qué va mejor |
| Búsqueda de Google | Con tu cuenta iniciada, busca el nombre de tu negocio. Sale un panel de gestión encima de los resultados. | El día a día: responder reseñas, cambiar un horario, subir una foto. |
| Google Maps (móvil) | Toca tu foto de perfil arriba a la derecha → Tu negocio en Google. | Desde el mostrador, con el móvil en la mano. |
| business.google.com | El panel web, en cualquier navegador. | Varias sedes, cambios largos o trabajo desde el ordenador. |
Un detalle que ahorra disgustos: la ficha pertenece a la cuenta de Google con la que se creó, no al negocio. Si la abrió una agencia, un sobrino o un empleado que ya no está, tú no la controlas aunque sea tu empresa. Antes de ponerte a optimizar nada, comprueba que la ficha está en una cuenta que sea tuya y a la que no vayas a perder el acceso.
Antes de optimizar: crear la ficha y verificarla
Una ficha sin verificar sale poco o no sale, y hasta que no la verificas hay apartados que no puedes tocar. Es el paso que más gente tiene a medias.
Si todavía no tienes ficha
Busca tu negocio en Google Maps. Pueden pasar dos cosas:
- Ya aparece, pero no la has creado tú. Es normal: Google genera fichas automáticamente a partir de datos públicos, o la creó un cliente añadiendo el sitio. En la ficha verás ¿Es tuyo este negocio? o Reclamar esta empresa. Eso es lo que tienes que pulsar: no crees una segunda, porque acabarás con una ficha duplicada y las duplicadas se suspenden.
- No aparece. Entonces sí: Añadir tu empresa a Google, y a partir de ahí Google te pide nombre, categoría, dirección o zona de servicio, teléfono y web.
Cambiar el nombre del negocio más adelante se hace desde el mismo sitio (Editar perfil → Nombre de la empresa), pero cuenta como cambio sensible: Google lo revisa antes de publicarlo y puede tardar días.
Cómo se verifica en 2026
Google decide él qué métodos te ofrece según el tipo de negocio, la zona, la información pública que ya tiene de ti y el horario. No puedes elegir y no se puede negociar. Estos son los que existen:
| Método | Cómo va |
| Grabación de vídeo | Hoy es el más frecuente. Grabas un vídeo y lo subes. Es el que más se falla: ver abajo. |
| Teléfono o SMS | Llega un código al número de la ficha y lo introduces. |
| Correo electrónico | Código al correo. Rápido, pero no se ofrece casi nunca. |
| Videollamada en directo | Hablas con una persona de Google y le enseñas el local con la cámara. |
| Postal | Google manda una carta con un código a la dirección del negocio. El de toda la vida, cada vez menos habitual. |
La verificación por vídeo, que es donde falla casi todo el mundo
Las condiciones las pone Google y son estrictas: una sola toma, sin cortes ni edición, de al menos 30 segundos, grabada y subida desde el móvil. Si paras la grabación a mitad, no vale.
Y tienes que enseñar tres cosas en ese mismo vídeo:
- Dónde está el negocio. Placa de la calle, número del edificio, algún punto de referencia reconocible. No vale empezar grabando dentro.
- Que el negocio existe. El escaparate o el interior, con el nombre rotulado en algo permanente y escrito igual que en la ficha. Un cartel improvisado o un folio pegado no cuenta.
- Que tú lo gestionas. Algo a lo que solo llega quien trabaja allí: la caja, el TPV, la trastienda, el almacén, la cocina.
Si eres autónomo y trabajas a domicilio (un fontanero, un cerrajero, un fisio que va a casa), no tienes escaparate que grabar. En ese caso el vídeo enseña la zona donde trabajas —con el cartel de una calle o un punto reconocible, nunca un descampado sin señales— y después tus herramientas, maquinaria, furgoneta rotulada, ropa de trabajo con la marca o tarjetas de visita.
Si te lo rechazan, Google te dice el motivo y puedes grabar otro. Merece la pena leer el motivo antes de repetir: casi siempre es el nombre que no se lee o la falta del paso 3.
Cómo decide Google a quién enseña en el mapa
Esta es la parte que nadie explica y la que hace que todo lo demás tenga sentido. Google lo publica en su propia ayuda: los resultados locales salen de tres factores, y solo de dos puedes hacer algo.
| Factor | Qué es | ¿Lo controlas? |
| Relevancia | Cuánto encaja tu ficha con lo que la persona ha escrito. | Sí. Es el 90 % de esta guía: categoría, servicios, descripción, atributos, ficha completa. |
| Distancia | Lo lejos que estás de quien busca (o de la zona que ha escrito). | No. Es tu dirección. No hay truco. |
| Prominencia | Lo conocido que es tu negocio: enlaces y menciones en otras webs, y cantidad y nota de tus reseñas. | Sí, pero despacio y con trabajo. |
Tres consecuencias prácticas de esto:
- Una ficha a medias es un problema de relevancia. Google dice literalmente que las empresas con información completa y exacta tienen más probabilidades de salir. Cada campo vacío es una búsqueda en la que no entras.
- Las reseñas no son maquillaje, son uno de los tres factores. Google menciona el número de reseñas y las valoraciones positivas dentro de la prominencia. Por eso el apartado de reseñas de esta guía es el más largo.
- No se puede pagar por salir más arriba en el mapa. Lo dice Google. Lo que sí se paga es publicidad, que es otra cosa y se ve marcada como anuncio. Si te lo venden como posicionamiento orgánico, te están engañando.
Los ajustes de la ficha, por orden de impacto
Todos los campos de la ficha suman, pero no suman igual. Este es el orden real, de más a menos:
| Ajuste | Por qué importa | Cuánto cuesta hacerlo |
| Categoría principal | Decide el grueso de las búsquedas en las que apareces. | 5 minutos |
| Reseñas | Factor de prominencia. Y lo primero que mira el cliente. | Continuo |
| Nombre, dirección y teléfono exactos | Si no cuadran, Google desconfía y el cliente también. | 10 minutos |
| Categorías adicionales | Abren servicios que la principal no cubre. | 10 minutos |
| Horario (festivos incluidos) | Un «Cerrado» falso cuesta clientes ese mismo día. | 10 minutos + mantenimiento |
| Servicios y productos | Son texto que Google puede casar con búsquedas concretas. | 30-60 minutos |
| Fotos | No posicionan solas, pero deciden si te eligen a ti o al de al lado. | 1 hora |
| Atributos | Entras en filtros y en búsquedas tipo «con terraza», «accesible». | 10 minutos |
| Descripción | La lee el cliente. Su peso para posicionar es pequeño. | 20 minutos |
| Novedades y preguntas | Mantienen la ficha viva y ocupan sitio en pantalla. | Continuo |
Nombre: el real, sin añadidos
Pon el nombre con el que rotulas la puerta y facturas, y nada más. Meter la ciudad o el servicio dentro del nombre —Zapatería XYZ Zapatos Baratos Madrid— va contra las directrices de representación de Google y es de los motivos más frecuentes de suspensión de ficha. Funciona unas semanas y luego se cae todo de golpe, incluidas las reseñas que tenías.
Excepción razonable: si tu rótulo real incluye el descriptivo (Clínica Dental Aranda), eso es tu nombre y es correcto.
Categoría principal y adicionales: el ajuste que más mueve
La categoría es la etiqueta con la que Google entiende a qué te dedicas, y de una sola etiqueta cuelgan decenas de búsquedas. Tienes una principal y hasta nueve adicionales, y salen de una lista cerrada: no puedes inventarte la tuya.
- La principal debe ser la más específica que te describa de verdad. Una pizzería va como «Pizzería», no como «Restaurante»: con «Pizzería» también apareces en búsquedas de restaurante, pero al revés no.
- Las adicionales son para servicios que ofreces de verdad, no un saco de palabras clave. Una peluquería que vende producto: «Peluquería» + «Tienda de productos de belleza». No diez categorías de tiendas distintas.
Si no sabes cuál te toca, están todas en la lista completa de categorías de Google My Business: 3.859 en español, con buscador y con el identificador de cada una. Ahí también está explicado en detalle qué es la categoría empresarial en Google y cómo cambiarla sin romper nada.
Un aviso que casi nadie da: al añadir o cambiar una categoría, Google puede pedirte que vuelvas a verificar la empresa. No es un fallo, es el procedimiento. Tenlo en cuenta antes de tocarlo un viernes por la tarde.
Dirección, zona de servicio y negocios sin local
Si atiendes en un local, pon la dirección exacta y asegúrate de que la chincheta del mapa cae en la puerta y no en mitad de la manzana (se arrastra a mano desde el editor).
Si vas tú al cliente —reformas, cerrajería, fisioterapia a domicilio, reparto— configura zona de servicio en vez de, o además de, la dirección. Y si trabajas desde casa, puedes ocultar la dirección y dejar solo la zona: Google lo contempla expresamente y evita que te aparezcan clientes en el portal.
La zona de servicio no es un comodín para aparecer en toda España. Pon las localidades donde realmente te desplazas. Inflarla no te sube en sitios donde no estás —la distancia sigue siendo un factor— y sí puede marcarte la ficha.
Teléfono, web y coherencia (lo que se llama NAP)
El nombre, la dirección y el teléfono tienen que estar escritos exactamente igual en tu web, en la ficha de Google y en cualquier directorio donde aparezcas. «C/ Mayor 45» en un sitio y «Calle Mayor, 45» en otro no es el fin del mundo, pero dos teléfonos distintos o dos nombres distintos sí: es lo que hace que Google no termine de fiarse de que esos sitios hablan de la misma empresa.
En la web pon la dirección completa en una página fija (el pie, o una página de contacto) y que sea esa la que uses siempre de referencia.
Horario: el campo que más dinero cuesta tener mal
Un horario desactualizado es la única cosa de esta lista que te quita clientes hoy: quien ve «Cerrado» no llama. Dos cosas que casi nadie rellena:
- Horarios especiales de festivos. Google te deja programarlos por adelantado. Si no los pones, en Navidad o en la fiesta local tu ficha dice lo que diga el horario normal, y además Google empieza a enseñar el aviso de «el horario puede variar», que resta confianza.
- Horarios por servicio, si los tienes (recogida, entrega, cocina).
Descripción: 750 caracteres, y no es lo que crees
La descripción admite hasta 750 caracteres y la lee sobre todo el cliente, no el algoritmo: su peso para posicionar es pequeño. Las normas de Google para este campo son concretas:
- Nada de URLs ni de código HTML. Se rechaza.
- Nada de promociones, precios, descuentos ni ofertas. Para eso están las novedades.
- Sí: qué ofreces, qué te diferencia, cuándo abriste, lo que le sea útil a alguien que no te conoce.
Escríbela para una persona. Rellenarla de palabras clave repetidas no te sube y sí puede hacer que te la tumben.
Servicios y productos: aquí sí hay texto que trabaja
El apartado de servicios es de los más infrautilizados. Cada servicio lleva nombre y una descripción propia, y ahí es donde tiene sentido ser específico: no «tratamientos», sino «depilación láser diodo», «limpieza dental», «cambio de bombín». Son las palabras con las que te busca la gente.
Si vendes producto, el apartado de productos admite foto, precio y descripción. Para una tienda física es la diferencia entre una ficha que informa y una que vende. Según tu categoría, Google activa además apartados propios: los restaurantes tienen carta, pedidos y reservas; los centros de salud y belleza, botón de reserva.
Regla de oro: que los servicios de la ficha coincidan con los de tu web. Si en la web pones que haces algo y en la ficha no, estás dejando fuera esa búsqueda; si está en la ficha y no lo haces, te comes una reseña de una estrella.
Atributos: donde se gana estar en los filtros
Los atributos son las casillas del tipo «accesible en silla de ruedas», «wifi gratis», «terraza», «admite perros», «aparcamiento gratuito», «pago con tarjeta». Están en Editar perfil → Más, y la lista cambia según tu categoría.
Importan por dos motivos: aparecen en la ficha como iconos que el cliente ve de un vistazo, y Google los usa para los filtros y para búsquedas del tipo «restaurante con terraza cerca». Es media hora de trabajo una vez en la vida.
Fotos: y el mito de geoetiquetarlas
Las fotos no posicionan por sí solas, pero deciden a quién llama el cliente cuando tiene tres fichas parecidas delante. Sube el exterior con el rótulo visible (es lo que la gente busca al llegar), el interior, el equipo trabajando y los productos o trabajos terminados. Mejor pocas y buenas, actualizadas de vez en cuando, que cuarenta del día de la inauguración.
Y ahora el mito. Está muy extendido el consejo de «geoetiquetar» las fotos —meterles las coordenadas del negocio en los metadatos antes de subirlas— para posicionar mejor en el mapa. No sirve para nada. Google reprocesa cada imagen al subirla y en ese proceso borra los metadatos EXIF, que es justo donde viven esas coordenadas. El dato desaparece antes de que nadie pueda contarlo.
No es una opinión: portavoces de Google lo han dicho varias veces («no hace falta geoetiquetar imágenes para SEO»), y los estudios independientes que lo han probado sobre fichas reales no encontraron ningún cambio de posición. Si alguien te cobra por geoetiquetar tus fotos, te está cobrando por nada. Dedica ese tiempo a conseguir que los clientes suban fotos en sus reseñas, que eso sí se ve.
Novedades y preguntas: los dos apartados que casi nadie usa
Las novedades (o publicaciones) son mensajes cortos con foto que salen dentro de tu ficha. Sirven para lo que la descripción no puede: ofertas, cambios de horario, un producto nuevo, el cierre por vacaciones. Caducan, así que piden constancia; con una cada dos o tres semanas vas sobrado.
Las preguntas y respuestas son el apartado más olvidado y el más peligroso: las puede contestar cualquiera, no solo tú. Si no entras nunca, acabas con información errónea sobre tu negocio escrita por un desconocido y votada por otros. Dos cosas que hacer:
- Entra cada tanto y responde lo que haya.
- Publica tú mismo las 5 o 6 preguntas que más te hacen por teléfono, con su respuesta. Está permitido y te ahorra llamadas.
Las reseñas: el único apartado que no rellenas tú
Dentro de los tres factores, la prominencia es la que más cuesta mover, y las reseñas son la parte de la prominencia que está a tu alcance. Por eso de nada sirve una ficha impecable con cuatro reseñas de 2023.
Lo que Google prohíbe (y mucha guía recomienda igual)
Conviene decirlo claro, porque es el punto donde más gente se mete en un lío sin saberlo:
- No puedes pedir reseñas solo a los clientes contentos. Seleccionar a quién se la pides para filtrar las malas está expresamente prohibido por la política de Google. Si preguntas «¿qué tal ha ido?» y solo mandas el enlace a los que dicen «genial», eso es exactamente lo que no se puede hacer.
- No puedes dar nada a cambio. Ni descuento, ni regalo, ni sorteo, ni café. Ni por dejar una reseña ni por cambiar o borrar una mala. Lo tratamos a fondo en si vale la pena ofrecer descuentos a cambio de reseñas.
- No puedes presionar al cliente para que la escriba allí mismo, ni pedirle que diga algo concreto.
- No puedes desactivar las reseñas, ni borrar una que no te guste. Solo denunciarla si incumple las políticas.
Lo que sí puedes hacer, y es bastante: pedirle a todo el mundo, por igual, que cuente su experiencia real, y ponérselo fácil.
Lo que funciona de verdad
- Pedirla en el momento justo, que es cuando el cliente acaba de tener la experiencia y todavía está delante de ti, no tres días después por correo.
- Quitar pasos. La mayoría de las reseñas se pierden entre que el cliente dice «sí, claro» y encuentra tu negocio en Google. Un soporte para reseñas de Google en el mostrador, una tarjeta NFC para reseñas de Google en la mesa o una placa de reseñas en la puerta llevan directamente al formulario: el cliente acerca el móvil o escanea el QR y ya está escribiendo.
- Responder a todas, buenas y malas. Google lo recomienda y el cliente lo lee. Cómo hacerlo con las difíciles está en cómo gestionar las reseñas negativas.
- Saber cuándo no pedirla. Hay una señal previa que casi nadie mira: cómo saber si tu cliente está satisfecho antes de pedirle una reseña.
Si quieres el método completo, el artículo largo es cómo conseguir reseñas en Google, y para la mecánica concreta, cómo pedir reseñas en Google. Si te han borrado alguna, mira por qué Google elimina reseñas.
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Ver los dispositivos →¿Se puede optimizar la ficha para una ciudad concreta?
Es la pregunta de siempre: «quiero salir el primero en Oviedo», «quiero posicionar mi empresa en Madrid». La respuesta honesta tiene dos partes.
Lo que no se puede: aparecer arriba en una ciudad donde no tienes presencia. La distancia es uno de los tres factores y no se puede falsear. Poner una dirección donde no estás, alquilar un buzón o un despacho que no pisas es justo lo que Google persigue, y acaba en suspensión.
Lo que sí:
- Zona de servicio bien puesta, con las localidades reales a las que te desplazas.
- Contenido local en tu web: una página por servicio y zona, escrita de verdad, no veinte páginas clonadas cambiando el nombre del pueblo.
- Menciones locales: directorios serios, la asociación de comerciantes, el periódico de la zona, proveedores y clientes que te enlacen. Eso es prominencia.
- Reseñas de clientes de esa zona, que es lo que más naturalmente te asocia a un sitio.
- Una sede real y verificada por ciudad, si de verdad tienes oficina allí. Cada sede lleva su propia ficha y su propia verificación.
Para la parte de web y reseñas tenemos un artículo específico: cómo usar las reseñas de clientes para potenciar tu SEO local.
Lo que hace que Google suspenda una ficha
Una suspensión te deja sin ficha de un día para otro, con las reseñas incluidas, y recuperarla lleva semanas. Casi siempre es por una de estas:
- Palabras clave o la ciudad metidas en el nombre del negocio.
- Una dirección que no es un local real: un buzón, un coworking que no usas, la casa de un familiar en otra ciudad.
- Fichas duplicadas del mismo negocio.
- Categoría que no corresponde a lo que haces, elegida para colarse en otras búsquedas.
- Cambios bruscos de golpe: nombre, dirección y categoría el mismo día disparan la revisión.
- Reseñas compradas o incentivadas. Aquí la penalización puede ir desde que te tumben las reseñas hasta restricciones en la ficha.
Si vas a hacer varios cambios grandes, espáciales unos días. Y guarda captura de cómo estaba la ficha antes: si te toca apelar, ayuda.
Cada cuánto hay que tocar la ficha
Optimizar no es una tarde y ya está. Este es un ritmo realista para un negocio pequeño:
| Cada cuánto | Qué |
| A diario o casi | Responder las reseñas nuevas. |
| Cada 2-3 semanas | Una novedad. Revisar si hay preguntas sin contestar. |
| Cada mes | Subir 2 o 3 fotos nuevas. Mirar las estadísticas de la ficha (cómo te encuentran, qué pulsan). |
| Cada 3 meses | Repasar servicios, productos y atributos. Comprobar que nadie ha «sugerido un cambio» que Google haya aceptado por su cuenta. |
| Antes de cada festivo | Horario especial. |
| Una vez al año | Categoría principal y adicionales, por si tu actividad ha cambiado. |
Lo de «sugerir un cambio» conviene subrayarlo: cualquier usuario puede proponer una edición de tu ficha —un horario, un teléfono, incluso marcarla como cerrada permanentemente— y Google a veces la publica sin preguntarte. Entrar cada tanto no es manía: es comprobar que la ficha sigue diciendo lo que tú pusiste.
Preguntas frecuentes
¿El Perfil de Empresa en Google es gratis?
Sí, completamente. Crear la ficha, verificarla, responder reseñas, publicar novedades y subir fotos no cuesta nada y no existe una versión de pago. Lo único que se paga en Google es la publicidad, que sale marcada como anuncio y es un producto distinto. Desconfía de quien te llame para «activar» tu ficha a cambio de una cuota.
¿Cuánto tarda Google en mostrar los cambios que hago en mi ficha?
La mayoría (horarios, descripción, fotos, atributos, servicios) se ven en pocas horas. Los cambios sensibles —nombre, dirección o categoría— pasan por revisión y pueden tardar días, porque Google los comprueba para evitar fraudes. Añadir o cambiar una categoría puede además obligarte a volver a verificar la empresa.
¿Por qué no aparezco en el mapa aunque tenga la ficha bien?
Repasa en este orden: que la ficha esté verificada; que la categoría principal sea la específica y no una genérica; y que no estés mirando resultados desde otra ubicación —si buscas desde casa y tu negocio está al otro lado de la ciudad, la distancia juega en tu contra y verás otros resultados distintos a los de un cliente que esté en tu calle—. Si después de eso sigues sin salir, lo que falta casi siempre es prominencia: reseñas y menciones.
¿Sirve de algo geoetiquetar las fotos antes de subirlas?
No. Google reprocesa las imágenes al subirlas y en ese proceso elimina los metadatos EXIF, que es donde están las coordenadas. El dato se borra antes de que pueda influir en nada, y las pruebas independientes sobre fichas reales no han encontrado ningún efecto. Es el mito más repetido del SEO local.
¿Cuántas categorías puedo poner?
Una principal y hasta nueve adicionales, diez en total, todas de la lista cerrada de Google. Pon solo las que describan servicios que ofreces de verdad: usarlas como palabras clave va contra las directrices. Tienes las 3.859 categorías en español, con buscador, en nuestra lista completa de categorías.
¿Puedo pedir reseñas solo a los clientes que sé que están contentos?
No. Seleccionar a quién le pides la reseña para que no te lleguen las malas está prohibido por la política de Google, igual que dar algo a cambio. Lo correcto es pedírsela a todo el mundo por igual y ponérselo fácil; una mezcla de reseñas buenas y alguna regular, además, resulta más creíble para quien las lee.
¿Dónde está ahora la aplicación de Google My Business?
Ya no existe: Google la retiró y pasó la gestión al propio buscador y a Maps. Desde el móvil se entra por Google Maps → tu foto de perfil → Tu negocio en Google, o buscando el nombre de tu negocio en Google con la sesión iniciada. Desde el ordenador, en business.google.com. Las apps que aparecen al buscar «Google My Business» en las tiendas de aplicaciones son de terceros.
Tengo varios locales, ¿necesito una ficha para cada uno?
Sí. Cada dirección es una ficha independiente, con su verificación, sus reseñas y su horario. Lo que no debes hacer es crear varias fichas para el mismo local (por ejemplo, una por servicio): las duplicadas se suspenden. Desde business.google.com se gestionan todas juntas.
Guías por sector
Cada actividad tiene sus particularidades a la hora de aplicar todo esto, sobre todo en el momento de pedir la reseña:
- Restaurantes y bares: reseñas en Google para un restaurante.
- Peluquerías: cómo pedir reseñas en una peluquería.
- Centros de estética y clínicas: ejemplos de reseñas para un centro de estética.
- Cerrajeros y servicios a domicilio: cómo aumentar tus reseñas con tarjetas NFC.
- Hoteles y alojamientos: cómo aumentar las reseñas en TripAdvisor.
Quién escribe esto
Oscar Montes, de MontesTAP. Configuramos dispositivos NFC + QR con el enlace de reseñas de cada negocio que nos lo pide, y de ese trabajo diario sale lo que contamos aquí. Comprobamos los pasos y las políticas de Google antes de publicar. Más sobre quién está detrás de MontesTAP →